{"id":10277,"date":"2025-04-25T21:34:10","date_gmt":"2025-04-25T21:34:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/?p=10277"},"modified":"2026-07-23T20:54:01","modified_gmt":"2026-07-23T20:54:01","slug":"el-muro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/el-muro\/","title":{"rendered":"El muro"},"content":{"rendered":"<span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">Tiempo de lectura: <\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">minutos<\/span><\/span>\n<h3 class=\" wp-block-heading eplus-wrapper\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">En el puesto de observaci\u00f3n.<\/h3>\n\n\n<p style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"eplus-wrapper eplus-styles-uid-39db5c wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de un largo rato de ascenso, aproximadamente 1h de escabrosa pista forestal casi comida por la masa arb\u00f3rea, <strong>Zuli<\/strong> llego a su puesto de observaci\u00f3n y mantenimiento. A partir de ahora y las siguientes 24h, ambos lados del estrecho valle quedaban bajo su vigilancia y control. <br><br>Para sus tareas dispon\u00eda de un peque\u00f1o habit\u00e1culo met\u00e1lico bien aislado, con todo lo necesario para sentirse c\u00f3moda de manera espartana, as\u00ed como otra serie de contenedores y peque\u00f1os espacios donde alojar las herramientas que usaba habitualmente en su turno. En el centro de aquel espacio habitable, se encontraba la interfaz mediante la cual ten\u00eda bajo su vista, toda la red perimetral de sensores y c\u00e1maras t\u00e9rmicas que delimitaban el ca\u00f1\u00f3n transversalmente. \u00a0Era el \u00fanico paso m\u00e1s o menos superable a pie en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o en unos 10km a la redonda y las intensas campa\u00f1as de reforestaci\u00f3n e introducci\u00f3n de grandes animales, llevado a cabo 40 a\u00f1os antes, hab\u00eda convertido aquel paraje en un aut\u00e9ntico y denso bosque de ribera, plagado de hayas y otras especies aut\u00f3ctonas de gran envergadura, facilitando que cualquier pudiera atravesarlo, sin ser detectado a simple vista desde las alturas. Era un lugar donde gracias a su mejor acceso desde el aire, sin grandes riscos que pudieran poner en peligro a los equipos en helic\u00f3ptero, se hab\u00eda instalado a\u00f1os atr\u00e1s el habit\u00e1culo para el puesto de observaci\u00f3n y control del paso.<br><br>En realidad, no es que fuera f\u00e1cil atravesar aquel muro natural vegetal que ya de por s\u00ed se encontraba a gran altura sobre el nivel del mar. A\u00f1os de toda aquella biolog\u00eda en su total apogeo, hab\u00eda convertido el tr\u00e1nsito entre su madera salvaje, en un obstinado ejercicio de salvar todo tipo de obst\u00e1culos. A\u00fan flanqueando la orilla del todav\u00eda afluente del r\u00edo Somiedo, que se encontraba un poco m\u00e1s despejadas, sin duda era una de las opciones m\u00e1s alejadas y menos cercanas a uno de los muchos n\u00facleos poblados temporalmente, atestados de gente esperando a tener la posibilidad de cruzar.<br><br>Aquel d\u00eda <strong>Zuli<\/strong> no se encontraba en plena forma, un intenso dolor menstrual todav\u00eda no se hab\u00eda atenuado despu\u00e9s de la ingesta del calmante habitual y aunque ella era resistente y estaba obviamente acostumbrada, simplemente le daba pereza saber que despu\u00e9s de la intensa subida pertrechada con los suministros, a\u00fan tendr\u00eda que bajar al fondo del valle. Las unidades 30 y 66 de la extensa red de l\u00e1ser y espejos receptores en mallas de apenas 10m, llevaban varios turnos dando problemas y ten\u00eda que asegurarse de que no las habr\u00eda movido un animal o se habr\u00edan movido directamente por el movimiento del viento en los \u00e1rboles. En su peor versi\u00f3n de aquella rutina, tambi\u00e9n cab\u00eda la posibilidad de que alguien las podr\u00eda haber manipulado.<br><br>Cuando tocaban ese tipo de tareas o \u201ctrabajo de campo\u201d, ella sabr\u00eda que tarde o temprano podr\u00eda enfrentarse alg\u00fan tipo de encuentro directo o problema con alguien intentando cruzar ilegalmente pero sol\u00eda distraerse suponiendo que los diferentes filtros tecnol\u00f3gicos y humanos que se encontraban antes de llegar al lugar, funcionar\u00e1n. El conocer la inmensa velocidad de respuesta del mando operacional robotizado, encargado de cubrir aquella frontera natural, la tranquilizaba bastante, aunque ya se hab\u00edan dado casos en puestos cercanos, donde el protocolo no funcion\u00f3 como deb\u00eda y la integridad f\u00edsica de alguna de sus compa\u00f1eras, sufri\u00f3 serios da\u00f1os, e incluso un par de a\u00f1os atr\u00e1s, la muerte de alg\u00fan compa\u00f1ero.<br><br>Antes de salir, mir\u00f3 echo un vistazo hac\u00eda la ladera contraria, le daba el sol en la cabeza ya en parte de la cara, desde el oeste. Quedaba poco para el verano y los d\u00edas se iban alargando m\u00e1s y m\u00e1s. Apenas eran las 5 de la tarde y daba la impresi\u00f3n de que ese d\u00eda la tierra no hab\u00eda girado sobre s\u00ed misma, m\u00e1s all\u00e1 del medio d\u00eda. <br>Algo se movi\u00f3 entre los \u00e1rboles a media ladera. No hab\u00eda apenas claros pero unos peque\u00f1os riscos dejaron entrever el cuerpo de alg\u00fan animal. Se toc\u00f3 el pantal\u00f3n y en sus bolsillos externos estaban sus peque\u00f1os prism\u00e1ticos. Era miope y aunque acostumbrada a ir sin gafas y disfrutar de una vista m\u00e1s o menos aceptable del paisaje, aquella peque\u00f1a distancia ya le dificultaba ver con claridad. Ni siquiera el intenso sol, que en ese momento disfrutaba de una gran tregua entre las nubes bajas, le aportaba la luz suficiente para compensar aquellas dioptr\u00edas ganadas con los a\u00f1os. Y mientras, a trav\u00e9s de aquellos ojos aumentados, un peque\u00f1o n\u00facleo familiar de corzos trataba de husmear algo entre un peque\u00f1o matorral.<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-f56f613f wp-block-columns-is-layout-flex eplus-styles-uid-0bebe6\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:100%\">\n<figure class=\" wp-block-image eplus-wrapper\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\"><a href=\"https:\/\/www.ateliervanlieshout.com\/works\/units\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"853\" src=\"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-10284\" srcset=\"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2.webp 1280w, https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2-300x200.webp 300w, https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2-1024x682.webp 1024w, https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2-150x100.webp 150w, https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mobile-Home-for-Kroller-Muller-2-1995-2-768x512.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mobile Home for Kr\u00f6ller-M\u00fcller, Atelier Van Lieshout*<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n<p style=\"margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\" class=\"eplus-wrapper eplus-styles-uid-7f0847 wp-block-paragraph\">Tras unas d\u00e9cadas de temperaturas altas y gran uso de pocos pastos bajos que ya quedaban productivos para los cultivos no modificados, se hab\u00edan acostumbrado a las alturas. A <strong>Zuli <\/strong>le sorprend\u00eda ver cual era su desempe\u00f1o actual de los corzos y algunos animales similares sobre las cumbres y las pe\u00f1as m\u00e1s altas. Le recordaban recursivamente a las cabras que parec\u00edan siempre perpetuas en la ladera, durante sus veranos en Villamar\u00edn, un pueblo al sur del muro y que probablemente ahora ser\u00eda cobijo de m\u00e1s de uno\/a que espera su oportunidad.<br><br>Aquel detalle no condicion\u00f3 mucho m\u00e1s su moral en aquella tarde, ya asum\u00eda su trabajo con cierta alienaci\u00f3n y ya estaba pensando en qu\u00e9 tipo de herramientas necesitar\u00eda para iniciar el descenso y revisar los sensores. Antes de partir, fij\u00f3 las c\u00e1maras hac\u00eda aquellos puntos donde estaban colocados y se aseguro de que el onmirouter emitiera en la banda adecuada del peque\u00f1o ordenador que llevaba alojado en la manga. Desde a\u00f1os atr\u00e1s, aquel invento, nada nuevo en su interfaz, le resultaba un poco similar a los aparatos ficticios que sol\u00eda fabricarse a\u00f1os atr\u00e1s en sus encuentros y momentos de disfrazarse al antiguo estilo \u201ccosplay\u201d. <br>Pens\u00f3 que quiz\u00e1s volver una y otra vez en aquel recuerdo, no ten\u00eda mucho sentido en su contexto actual. La tecnolog\u00eda se hab\u00eda acelerado exponencialmente y aquello de llevar el llevar una especie de m\u00f3vil en la manga, ahora se encontraban ya culturalmente afincado, incluso en los momentos en los que no era necesario. Las cabras de sus vacaciones, sus disfraces al estilo Cosplay y muchos otros recuerdos similares, aparec\u00edan recurrentemente en aquellas 24h que se encontraba sola en aquel paraje. Un silencio vegetal y animal que afloraba con frecuencia cualquier vinculo con la realidad anterior a los sucesos acontecidos apenas 10 a\u00f1os atr\u00e1s y cambiaron su vida cotidiana y la de gran parte del mundo que nos rodea.<\/p>\n\n\n<p class=\"has-small-font-size eplus-wrapper wp-block-paragraph\">* Aunque quiz\u00e1s no se ajuste a la idea de un puesto de observaci\u00f3n, las &#8220;Units&#8221; de <strong>Josep Van Lieshout<\/strong>, me vinieron a la cabeza cuando rememoraba este primer capitulo que escrib\u00ed hace ya bastante tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\" class=\"eplus-wrapper wp-block-paragraph\"><strong>Banda sonora.<\/strong><br><a href=\"https:\/\/youtu.be\/xcIG2XKd_Ag?si=6msPqHTcv7AP80XH\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/youtu.be\/xcIG2XKd_Ag?si=6msPqHTcv7AP80XH\">Black &#8211; Colours of air, Loscil. <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">Tiempo de lectura: <\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">minutos<\/span><\/span>En la espesura del valle, Zuli custodia sola un paso entre cumbres. Rodeada de sensores, bosque y viejas heridas, su guardia se entrelaza con el rumor de los \u00e1rboles y el recuerdo de un mundo que cambi\u00f3 para siempre.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10284,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"editor_plus_copied_stylings":"{}","footnotes":""},"categories":[1261],"tags":[1273,1268],"class_list":["post-10277","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-el-muro","tag-relatos-cortos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10277"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10277\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10846,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10277\/revisions\/10846"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.romantorre.net\/v4\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}